Entre las
necesidades principales del barrio Rayoloma, está delimitar a qué parroquia
pertenece, ya que se encuentra dentro de los límites de tres jurisdicciones.
Esta característica a decir de Carlos Lituma, presidente del barrio, ha traído inconvenientes a los habitantes para solicitar ayuda de las autoridades, pues en el municipio les ha dicho que pertenecen al área rural y cuando acuden a la junta parroquial de Paccha, les han indicado que pertenecen a El Valle y viceversa.
Sin embargo,
esto no ha sido impedimento para que Rayoloma salga adelante, ya que la casa
comunal, un local en el que antes funcionaba una Unidad de Policía Comunitaria
(UPC), la cancha nueva de la escuela Andrés F. Córdova, entre otros; son
resultado del trabajo de su gente y la colaboración de los migrantes que están
en el exterior, pero la clave, según Carlos Lituma, ha sido la minga.
Conectividad
Tras décadas
de lucha y solicitudes, Rayoloma por fin tendrá su primera vía asfaltada. Una
calle de 2,4 kilómetros de longitud, que va desde la vía Monay-Baguanchi hasta
el sector de las cuatro esquinas, donde termina la competencia municipal.
Pero Rayoloma no siempre fue así. Juan José Villa, de 88 años, recuerda que antes no había camino. Para ingresar había que caminar por tierra y lodo cuando llovía.
Iván Plaza
indica que la vía principal era un camino de herradura, por donde pasaban los
caballos que venían de Quingeo y Paccha, lo que dejó las marcas en el suelo,
“como una raya en la loma” comenta Iván, y por eso se le dio el nombre de
Rayoloma.

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